Josefina Kutscher, kinesióloga y exalumna de la generación 2005, ha construido su camino profesional con la misión de ayudar a las personas a comprender y utilizar su cuerpo de una manera más natural.

A través de Arquitectura Corporal, Josefina enseña que el cuerpo humano es una verdadera obra de arte y que, cuando aprendemos a usarlo de la forma en que fue diseñado, puede funcionar de manera mucho más eficiente.

Su motivación nace de que muchas personas viven día a día con dolores y buscar soluciones que muchas veces se enfocan en aliviar el problema, pero no en entender su origen.

“Mi propósito es que más personas sepan la maravilla de cuerpo que tienen y que, sabiendo usarlo bien, puedan recuperar su funcionamiento natural”, cuenta Josefina.

Descubrió una metodología que proponía volver a lo natural para sanar en Estados Unidos para estudiarla y, al regresar a Chile, comenzó a aplicarla en sus pacientes.

Los resultados que vio fueron profundos y duraderos. Esa experiencia la motivó a compartir este conocimiento con más personas, no solo con sus pacientes sino en cursos y redes sociales.

Para Josefina, la importancia de su trabajo está en entregar herramientas y conocimiento para que las personas puedan tomar un rol activo en su salud. “Creo que las personas necesitan entender que tienen un cuerpo diseñado para sanar espontáneamente; solo necesitan aprender a usarlo y volver a lo natural”.

Su camino también está profundamente ligado a los valores que recibió en el colegio, en donde recalca el amor al prójimo y esa vocación de ayudar al resto, ha sido lo que la ha impulsado a compartir lo que sabe en Arquitectura Corporal.

Actualmente, Josefina también está desarrollando un nuevo proyecto: Walla, una marca de zapatos minimalistas o barefoot que busca respetar la forma y función natural del pie. Que el calzado acompañe el movimiento natural del pie y no altere su funcionamiento.