
¿Hace cuántos años ha sido profesora en el colegio? y ¿Qué ha significado trabajar en el mismo colegio en donde fue alumna?
Trabajé 36 años en el colegio, desde 1988 hasta 2024. Más los 14 años de alumna, suman 50. ¡Bodas de oro con el colegio! Siempre quise trabajar en el colegio donde había estudiado. Es mi segunda casa donde me siento acogida y respetada. La mayoría de mis mejores amigas son del colegio, ya sea compañeras de curso o colegas. Hay un ambiente de trabajo y de cariño que no se logra en todos los ambientes laborales. Por lo tanto, trabajar aquí tantos años ha sido muy lindo.
¿Qué cargos ha tenido en este tiempo?
Profesora de Historia y Geografía, profesora jefe, Jefa departamento de Historia, Coordinadora de 5 a 8 y 7 a II medio y encargada de actividades extraprogramáticas, reemplazos y vigilancias. Pero indudablemente el ser profesora jefe y de asignatura es lo que más me ha gustado.
¿Qué es lo que más rescata del sello ursulino?
Lo que más destaco es la preocupación por el trabajo bien hecho y con cariño. Somos responsables de los talentos que Dios nos regaló y la constante preocupación por el otro, desde las personas más cercanas o vulnerables. El participar activamente en las campañas sociales o ir a misiones y trabajos es algo que toda ursulina no debe olvidar.
¿Hay alguna anécdota bonita que la haya marcado en este tiempo?
Mi despedida, en donde el cariño de las niñitas y de los profesores me lo llevaré en el corazón. Fueron días de mucha emoción que agradezco profundamente con la misa, el caminito de las alumnas hasta la pileta regalándome flores, cartas, regalos, videos de despedida, caricaturas y hasta una alumna me tejió un perrito. También hay anécdotas divertidas como el grito que di en un paseo a Picarquín, alojando en carpa al descubrir que mi pie no entraba en la zapatilla porque una araña pollito había dormido ahí. O el baile de hada madrina frente a todo el colegio en las alianzas, sin saber que las niñitas me tenían preparada una sorpresa: de a poco me fueron insinuando que tenía que bailar sola en un momento. Hice el ridículo, pero me reí harto y salimos primeros en el baile.
Otra situación fue el estado de shock en que quedé cuando una alumna me dijo que yo le había hecho clases a su mamá. (Por suerte no alcancé a hacerle clases a ninguna nieta de una alumna). Por último, recuerdo con emoción una salida pedagógica al palacio Cousiño en que la guía dejó que dos o tres alumnas tocaran el piano de doña Isidora en la sala de música del mismo palacio.
Fue una de las 85 ursulinas líderes ¿Qué le pareció este reconocimiento?
Ser reconocida como una de las 85 líderes fue algo que me emocionó mucho. Realmente no pensé que alguien fuera a votar por mí. Yo solo me he preocupado de hacer lo mejor posible mi trabajo en el colegio que me formó y que tanto cariño me ha entregado.
¿Y ahora cuál será su relación con el colegio?
A partir de marzo estaré ayudando como voluntaria en la biblioteca del colegio. El mundo de los libros me encantan y así mantengo el contacto con el colegio.