Claudia Warnken, exlaumna de la generación 1988, sigue corriendo y demostrando que la constancia y la pasión siempre llevan más lejos. Con la Maratón de Tokyo ya suma 11 maratones corridas, de las cuales 6 son internacionales: Nueva York, Chicago, Londres, Boston, Tokyo y Buenos Aires (esta última no forma parte de las Majors).

Su gran desafío es completar las 6 Abbott World Marathon Majors, el circuito que reúne las maratones más prestigiosas del mundo por su historia, nivel competitivo, organización y número de corredores. Para lograrlo, solo le falta Berlín.

“Aunque nunca paro de correr, para enfrentar una maratón me preparo durante 4 meses con un programa especial de mi entrenador, Martín Arias (TYM). Además, el último mes pongo especial atención en la alimentación, hidratación y descanso”.

Claudia esperaba bajar su mejor tiempo —logrado en Londres con 3 horas y 25 minutos—, pero esta vez no lo consiguió. Sin embargo, destaca que “lo lindo de este deporte es que uno termina una maratón… y ya quiere la revancha para correr otra más. Aquí uno compite con uno mismo, y es un tremendo ejercicio de voluntad y perseverancia”.

Para Claudia, correr en Tokyo fue especialmente significativo, ya que no es una maratón fácil de clasificar ni de acceder. Este año participaron cerca de 39.000 corredores; se estima que alrededor de 110 eran chilenos, y ella logró ubicarse dentro del Top 10 en mujeres.

“Llegar a Japón es entrar a otro universo; su cultura milenaria y su profundo respeto realmente te marcan. Además, la maratón fue inolvidable: probablemente es la más organizada del mundo. Todo funcionó perfecto y nos tocó un día precioso, corriendo por calles llenas de gente, carteles y energía”.

Después de la carrera, Claudia aprovechó de quedarse unos días más para conocer Kyoto, Osaka e Hiroshima.

Para terminar, Claudia reconoce: “No puedo dejar de agradecer la formación que recibí en las Ursulinas. La disciplina y la perseverancia que me inculcaron son, sin duda, fundamentales para practicar este deporte”.